MilitanteSH

Arte y acción política en el espacio público.

MilitanteSH es la expresión artística de un posicionamiento político que busca visibilizar problemáticas sociales, eligiendo la calle como escenario para interpelar y afectar abriendo a nuevas preguntas y a reflexionar en torno al deseo, los cuerpos, la libertad, la sexualidad y el goce, apostando a la acción colectiva y al cuidado del ambiente, habitando el erotismo como potencia transformadora hacia el mundo en el que queremos vivir.

Entendemos el espacio público como un territorio de disputa simbólica. A través de intervenciones artísticas multidisciplinarias, buscamos alzar la voz, cuestionar lo establecido y generar nuevas formas de encuentro y percepción.

2026 · Florecen abrazos

El 24 de marzo de 2026 se cumplieron 50 años del golpe de Estado cívico-militar en Argentina. Sumándonos a la propuesta impulsada por Abuelas de Plaza de Mayo, "Florecerán pañuelos" y reconociéndonos como un colectivo de artistas que crea espacios de encuentro y pertenencia, ofrecimos en medio de la marcha, un lugar donde detenernos y encontrarnos.

Un punto de reunión sensible, donde los cuerpos se reconocieron y abrazaron antes de avanzar juntes. Con el espíritu de visibilizar a quienes hoy no están y contenernos entre quienes seguimos luchando día a día como acto de memoria viva.

Partimos de una acción simple y profunda: ofrecer un abrazo consciente, cargado de presencia, amor y contención. Un gesto que busca replicar y expandir esa forma de vincularnos: sostenernos colectivamente.

34.400 abrazos presentes. Florecemos ayer, hoy y siempre.

2026 · Baño colectivo

Sanando una, sanamos todas.

El 8M nos convoca desde el cuerpo. Cuerpos con memoria, atravesados por dolores sostenidos en el tiempo, por huellas de abuso, por la depresión, por la irritabilidad. Cuerpos que hablan incluso cuando fueron obligados a callar.

En ese contexto, surgió la escena: la Plaza de Mayo como territorio vivo. Nuestros cuerpos se desvistieron, desarmando los mandatos impuestos y exponiéndose como un acto político en repudio a un CIStema que nos enferma: nos quiere dormidas, desconectadas, cosificadas, en silencio. Nos doblega, nos reprime, nos hiere y nos deja marcas.

Habitamos el fondo y, desde ahí, aprendimos a sanar en red. Juntas creamos un baño colectivo. Un gesto de reparación, un manto de cuidado y respeto que envolvió nuestros cuerpos. Nos limpiamos las heridas visibles e invisibles.

Sanar dejó de ser un acto individual para volverse colectivo. Porque cuando sana una, sanamos todas.